Los pacientes renales que reciben tratamiento en Cuenca expresaron su preocupación por la continuidad de sus sesiones de diálisis, debido a los pagos pendientes del Gobierno a los centros que prestan este servicio. Según sus representantes, la mora acumula entre 18 y 20 meses.
Este lunes, una delegación se reunió con el gobernador del Azuay para solicitar gestiones ante el Gobierno central. Los pacientes temen que la falta de recursos afecte la provisión de insumos y pueda interrumpir sus tratamientos.