La consulta ambiental realizada el 31 de octubre en las comunidades de Cuenca y Girón, como parte del proceso para obtener la licencia ambiental para el controvertido proyecto minero Loma Larga, ha generado serias dudas entre autoridades locales y activistas. Diversos sectores han denunciado que no se les informó adecuadamente sobre la jornada, lo que ha levantado sospechas sobre el cumplimiento de los procedimientos legales.