El ambiente en Cuenca se encuentra extremadamente seco debido a los 132 días de sequía hidrológica y meteorológica que atraviesa la ciudad. Esta prolongada falta de lluvias se ha convertido en una amenaza significativa para la soberanía alimentaria, según ETAPA EP. La escasez de agua está afectando tanto los recursos hídricos como la producción agrícola, lo que podría tener repercusiones graves en la seguridad alimentaria de la región. Las autoridades locales señalan que la necesidad de lluvias es urgente, ya que la sequía continúa impactando la vida cotidiana y los ecosistemas. La situación requiere de acciones inmediatas para mitigar los efectos y garantizar la estabilidad de los recursos naturales.