Cuenca, la tercera ciudad más grande de Ecuador, ha emergido como un «polígono de desarrollo importante» gracias al destacado crecimiento de su sector inmobiliario desde 2024. Este auge ha sido impulsado por diversos factores, entre ellos su seguridad, el atractivo turístico de la ciudad, y el flujo constante de remesas que han permitido una notable expansión de la oferta inmobiliaria.