La capital azuaya enfrenta una situación preocupante en salud mental. Siete de cada diez personas atendidas en centros municipales, entre febrero de 2024 y febrero de 2025, presentaron ansiedad o depresión, y los casos de suicidio afectan principalmente a jóvenes y adultos en edad laboral. Aunque existe un proyecto de ordenanza para atender esta problemática, su tratamiento sigue pendiente en el Concejo Cantonal.