En Cuenca, un total de 2.500 taxis no cuentan con cámaras de videovigilancia, según un informe de la Unión de Taxistas del Azuay. Esta falta de equipamiento resalta una deficiencia en el sistema de seguridad en el transporte público de la ciudad, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad tanto para los conductores como para los pasajeros.