En Azuay, 2 de cada 10 niños y adolescentes han sido víctimas de violencia sexual. Una realidad que, según especialistas, está detrás de miles de embarazos en menores de edad y que, en la mayoría de los casos, ocurre dentro del propio hogar. Los expertos advierten que muchos actúan de forma planificada, aprovechando las condiciones de vulnerabilidad de sus víctimas y el silencio de su entorno. Entonces, ¿por qué muchos casos nunca se denuncian? y ¿cuáles son las secuelas que deja el abuso en la vida de un menor?