Más de mil familias de la parte baja de Santa Isabel enfrentan, cada invierno, serias dificultades para cruzar el río Rircay, luego de que el puente colgante colapsara en 2008. Pese a sus constantes pedidos, aseguran que aún no reciben respuestas ni información sobre los estudios técnicos para una nueva obra que garantice un acceso seguro al centro cantonal.