En un mes, los habitantes de Challuabamba y las autoridades de Cuenca conocerán la hoja de ruta para el manejo del suelo en la zona, luego del deslizamiento de tierra que afectó a 22 viviendas. Este incidente ha puesto en alerta a las autoridades locales sobre los riesgos geológicos y la necesidad de implementar un plan de acción para garantizar la seguridad de los residentes.