Cuatro muertes en menos de una semana evidencian una nueva escalada de violencia en Cuenca. El ataque más reciente ocurrió en plena sala de velaciones, donde una mujer fue asesinada mientras despedía a su familiar, acribillado un día antes. El gobernador del Azuay, Xavier Bermúdez, atribuye estos crímenes a disputas por el control del microtráfico tras la incursión de grupos delictivos provenientes de otras provincias. La Policía Nacional ha reforzado los operativos en los accesos a la ciudad.