La prolongación de la temporada invernal, que se extendería al menos hasta marzo, vuelve a evidenciar el grave deterioro de las principales carreteras estatales que conectan al Azuay con provincias vecinas. Deslizamientos de tierra, socavones y múltiples puntos críticos mantienen en alerta a las autoridades y ponen en riesgo la movilidad y seguridad de los usuarios. Mientras tanto, avanzan contratos de mantenimiento y se anuncian nuevas intervenciones en ejes viales estratégicos, con el objetivo de reducir afectaciones y garantizar la conectividad durante el invierno.