Aunque se dictaron medidas cautelares a favor de los estudiantes de la Unidad Educativa Panamá, desde la Junta Cantonal se denuncia que padres de familia y sus hijos estarían siendo perseguidos tras hacer público el caso de la adolescente que se quitó la vida, presuntamente por acoso escolar. Ante esta situación, el organismo solicitó la separación de personal del plantel por una presunta responsabilidad administrativa.