La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) dispuso la clausura de una planta potabilizadora en el cantón Déleg, luego de detectar la presencia de materia fecal en el agua 💧. La medida se mantendrá vigente hasta que se verifique el cumplimiento de los estándares de calidad establecidos para el consumo humano.
Durante la inspección también se identificaron deficiencias en el sistema de tratamiento y en la infraestructura de la planta, condiciones que motivaron la decisión administrativa adoptada por la entidad sanitaria.