Denuncian compras externas de insumos para cirugías mientras el HJCA recibía medicamentos
Por Redacción Unsion TV · Reportaje: Liliana Llanes ·
Mientras el Hospital José Carrasco Arteaga registraba el ingreso de medicamentos e insumos, familiares de pacientes habrían tenido que comprar productos en farmacias privadas para cirugías programadas. Una denuncia anónima, acompañada de fotografías, llegó a este medio de comunicación y plantea interrogantes sobre la disponibilidad de insumos en esta casa de salud del IESS en Cuenca.
Los registros a los que accedió este noticiero detallan que el 20 de octubre ingresaron al hospital 85. 830 tabletas de lamotrigina, un medicamento utilizado para tratar la epilepsia y el trastorno bipolar, además de insumos para hemodiálisis destinados a pacientes con enfermedades renales. Al día siguiente llegaron, entre otros productos, 480 cápsulas de nintedanib, usado en determinadas enfermedades pulmonares; frascos de anfotericina B, empleada contra infecciones fúngicas graves, y 356 dosis de vacuna antineumocócica. Los documentos registran adquisiciones por 58. 829,85 dólares, a lo que se suma un canje de anfotericina B con el proveedor, con lo cual el valor total de los bienes ingresados supera los 59. 000 dólares.
Sin embargo, la llegada de estos productos no aclara por sí sola si la casa de salud contaba con todo lo que requerían los pacientes. En las fotografías de la denuncia se identifican anestésicos, insumos quirúrgicos y dispositivos médicos relacionados con procedimientos de traumatología y cirugía cardiotorácica, así como equipos para la atención en cuidados intensivos.
José María Egas, integrante del Observatorio de las Políticas Públicas de Salud y exprofesional de este hospital, advierte sobre las dificultades que, según su experiencia, enfrenta el personal sanitario. «Tienen que entrar en conflictos éticos para mandar a comprar o incluso darse cuenta de que algunos insumos que les llegan no tienen la calidad incluso para temas de operaciones cardíacas», señaló.
El médico identifica tres problemas que, a su criterio, afectan el funcionamiento del hospital. El primero es la saturación: según explicó, el José Carrasco Arteaga y el Vicente Corral Moscoso destinan cerca del 70 % de su capacidad a atenciones de primer y segundo nivel, lo que limitaría el espacio para procedimientos especializados. «Cuenca no tiene un hospital de segundo nivel, como lo tiene Quito, Guayaquil», afirmó.
El segundo problema es el estado de la infraestructura, con tuberías de agua oxidadas y fallas recurrentes en los sistemas de vapor y en los equipos. El tercero, según su análisis, es la centralización de las decisiones, que retrasaría proyectos considerados necesarios para la casa de salud. A estas dificultades se suma la rotación de autoridades: Jefferson Gallardo León es el quinto gerente del hospital del IESS en lo que va del año.