La actividad física es beneficiosa para la salud, pero cuando se realiza sin conocer las condiciones y límites del cuerpo puede representar riesgos, advierte una especialista. Por ello, recomienda una evaluación médica previa, especialmente antes de iniciar rutinas de alta intensidad, y prestar atención a señales como dificultad para respirar, mareos o agotamiento inusual.
Señala que la prevención permite reducir riesgos cardiovasculares y adaptar el ejercicio a las condiciones de cada persona.