La espera continúa afuera del Centro Forense de Cuenca. Familiares de las ocho personas halladas sin vida en una mina irregular del cantón Pucará, en Azuay, aguardan la identificación y entrega de los cuerpos.
Siete hombres y una mujer fueron encontrados maniatados y decapitados en dos fosas, a unos dos metros de profundidad. Ahora, sus familias piden justicia, rechazan las versiones que los relacionan con la delincuencia organizada y cuestionan la falta de apoyo de las autoridades.
