La seguridad ciudadana se mantiene como el eje central del debate público en la capital azuaya. Recientemente, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, se pronunció sobre la situación actual, afirmando que existe una reducción de la inseguridad en Cuenca de hasta el 64 % en diversos indicadores de criminalidad. Estas declaraciones surgen como una respuesta directa a las preocupaciones expresadas por el alcalde de la ciudad, Cristian Zamora, quien ha calificado al periodo reciente como uno de los más complejos en materia de orden público.
En una entrevista concedida a medios radiales, la funcionaria destacó que las cifras oficiales, validadas por la Policía Nacional, muestran un panorama distinto al de la percepción ciudadana. Según Morillo, el despliegue operativo y la coordinación entre las fuerzas del orden han permitido contener el avance de grupos delictivos, logrando una tendencia a la baja en delitos de alto impacto que anteriormente azotaban a los barrios cuencanos.
INFORME POR OLA DE VIOLENCIA EN CUENCA
1. El contraste de cifras: Gobierno Nacional vs. Alcaldía de Cuenca
El núcleo de la controversia radica en la interpretación de los datos estadísticos. Mientras que el alcalde Cristian Zamora señaló que el año 2025 marcó un hito negativo como el año más violento en la historia de la ciudad, la ministra Morillo sostiene que la reducción de la inseguridad en Cuenca es un hecho medible.
La ministra enfatizó que la metodología utilizada por la Policía Nacional contempla una comparativa técnica de delitos como el robo a personas, robo de vehículos y homicidios intencionales. Bajo esta premisa, la funcionaria instó a las autoridades locales a trabajar sobre la base de datos oficiales para evitar generar una sensación de zozobra innecesaria en la población. Sin embargo, para los habitantes de sectores como El Vecino, la zona de la Terminal Terrestre y el Centro Histórico, la percepción de inseguridad sigue siendo una tarea pendiente por resolver.
2. Los operativos y la estrategia de la Policía Nacional en Azuay
Para sustentar la afirmación de la reducción del 64 % en los índices delictivos, el Ministerio de Gobierno ha resaltado el incremento de la presencia policial en puntos críticos. La estrategia no solo se ha centrado en el patrullaje preventivo, sino también en unidades de inteligencia que buscan desarticular bandas dedicadas al microtráfico y la extorsión, delitos que han tenido un repunte en la zona austral.
Morillo explicó que la reducción de la inseguridad en Cuenca es el resultado de una planificación técnica que incluye la «Fuerza Investigativa contra la Extorsión» (FICE). Según el reporte ministerial, la efectividad de las detenciones en flagrancia ha aumentado, lo que contribuye a que las cifras globales de criminalidad presenten una curva descendente. No obstante, la ministra reconoció que los «hechos violentos puntuales» de las últimas semanas generan un impacto mediático que muchas veces nubla los avances estadísticos alcanzados por el Gobierno Nacional.
3. La respuesta comunitaria ante la realidad de la zona austral
Para UnsionTV, el enfoque comunitario es vital. Más allá de los porcentajes y las declaraciones políticas, la ciudadanía cuencana demanda soluciones tangibles. Los barrios organizados han comenzado a reactivar sus brigadas de seguridad y sistemas de alarmas comunitarias, argumentando que, aunque las cifras hablen de una mejora, el temor a ser víctimas de la delincuencia persiste en las calles.
El alcalde Zamora ha sido enfático en solicitar más recursos y autonomía para la Guardia Ciudadana, buscando complementar la labor de la Policía Nacional. La pugna mediática entre el Gobierno Central y la municipalidad pone de manifiesto la necesidad de una hoja de ruta unificada. La reducción de la inseguridad en Cuenca solo podrá ser sostenible si existe una verdadera articulación entre el Consejo de Seguridad Ciudadana (CSC) y el Ministerio de Gobierno, dejando de lado las diferencias políticas para priorizar el bienestar de las familias azuayas.
Finalmente, la ministra Morillo reiteró que las puertas del diálogo están abiertas y que los operativos continuarán intensificándose en toda la provincia del Azuay. El reto para este trimestre será alinear la estadística oficial con la experiencia diaria del ciudadano que camina por las calles de Cuenca, esperando que ese 64 % de reducción se traduzca en una paz real y duradera.